Bloqueo del lector (Consejos)

Es bastante más común de lo que parece que se dé el bloqueo del lector. En incontables ocasiones me he sentido frustrada conmigo misma por no poder ponerme frente a un libro y empeza disfrutarlo; he incluso llegado a pensar que me estaba dejando de apasionar la lectura. Es un sentimiento de impotencia, de desengaño. Uno quiere sumergirse entre las páginas pero no puede, como querer correr pero estar cojo. Y puesto que son muchas las veces en las que me he sentido estresada con tan solo ver la pila de libros pendientes, traigo algunos consejos o pistas que a mí me han ayudado a ser consciente de las razones de mi bloqueo.

—Respiro: Seguramente es el motivo más obvio. Está bien descansar cada cierto periodo. Somos humanos y nos podemos llegar a saturar rápidamente (¡incluso de libros!, aunque suena difícil de creer). No te agobies y trata de no comprar más libros que sabes que no leerás hasta dentro de un tiempo.

—Libro equivocado: Quizá este sea la razón más frecuente y no tan evidente. Imagina que un amigo te recomienda una obra hasta la saciedad, te la muestra como una joya de la literatura y acabas con el libro en tus manos. Comienzas a leerlo y no es tan bueno como parece, de hecho, no te atrapa. Aun así, continuas leyendo, pero nuevamente hay algo que no acaba de encajar: no te gusta. ¡Pero si a tu amigo le encantaba! Necesitas seguir leyendo, pues algo debe de tener que te agrade. No encuestras ese algo. Acabas frustrándote, crees que estás confundido y te obligas a seguir leyendo pero no puedes. Déjalo. Deja el libro antes de que te estrese el mero hecho de pensar que tienes que acabarlo. Sé que muchos odian dejar una novela a medias; sin embargo, en estos casos creo que es el único remedio para acabar con el bloqueo. No te obligues a leer un libro que no te gusta.

—La falta de tiempo: Este punto más que una razón del bloqueo del escritor, me parece una excusa. Muchas veces justificamos el abandono de la lectura con que nos falta tiempo… hasta que llega un punto en el que de tanto pretexto abandonamos la lectura por meses. En mi caso (según mi experiencia) es un asunto de prioridades. ¿Qué prefieres: leer o dormir una siesta, leer o ver una película, leer o X? Ponerse a leer puede dar pereza en un breve principio, aunque acabe atrapándote. Esa minúscula desgana puede ser condicionante si vas a ponerte antes con el móvil que con el libro. Se trata de priorizar; lo que me lleva al tercer punto.

—El móvil: Ufff… Para mí es un gran enemigo; a la mínima me despito con él. Si usas mucho el teléfono te recomiendo que te pongas una alarma o te organices. Es bien sabido que pequeñas acciones cotidianas llevan a hábitos, luego a costumbres y acaban siendo un estilo de vida. Con esto no quiero decir que no uses el móvil nunca. Este aparato es realmente una herramienta imprescindible en nuestras vidas, sin embargo, esto no quieres decir que debamos abusar de ellas. Yo, por ejemplo, en los 15 minutos que voy en bus he dejado de ponerme con el móvil a leer. Al principio me aburría la idea de a las 7am ponerme a leer, pero a los pocos días solo esperaba que llegase el bus para leer. Apartando poco a poco el móvil de mi día a día me he dado cuenta de que tengo más tiempo libre del que pensaba. Y creo que os va a pasar lo mismo.

Espero que os haya ayudado al menos a ser un poco más consciente de la situación.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Mencía G.L dice:

    Y el mío! Jajj
    Gracias por leer 🙂

    Me gusta

  2. ¡El móvil! Mi peor enemigo para leer y escribir 😉

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s